domingo, 21 de abril de 2013

LA MIRADA DE ALMA

Hace unos meses tuve la oportunidad de colaborar con ALMA fotografía solidaria. Un proyecto   del que me enamoré en el momento que se cruzó en mi camino. Alma se compone de un grupo de fotógrafos profesionales que, de forma totalmente desinteresada y sin ánimo de lucro, explican historias a través de sus instantáneas. Yo les expliqué mi historia y que quería transmitir a través de sus fotografías y este fue el resultado, aquí os lo dejo espero que os guste:


Puede resultar paradójico que en una misma frase convivan las palabras suerte y
cáncer, ¿verdad? pues en mi historia conviven. Porque no dejo de repetirme que he
tenido suerte de que mi cáncer se haya curado en tan sólo un año. He tenido suerte
porque el cáncer me ha permitido conocer otra manera de mirar. He tenido suerte
porque el cáncer me ha mostrado a una Yolanda que no conocía y a la que me alegro
de haber conocido, pero sobretodo he tenido la enorme suerte de haber tenido cáncer
siendo madre de dos pequeñas princesas.

A veces, el cáncer te arrebata la posibilidad de ser madre de forma natural. Es otro de
los posibles efectos secundarios de la quimioterapia, la pérdida de la menstruación.
Yo no tenía ni idea hasta hace un año. Por suerte, cuando me diagnosticaron la
enfermedad yo ya había sido madre de dos niñas. Dos niñas valientes y risueñas que
me ayudan a sacar lo mejor de mí cada día y a intentar ser mejor persona.

Cuando me planteé colaborar con el proyecto de Alma tenía muy claro el enfoque que
quería transmitir a través de mi historia. Porque mi historia sin ellas no hubiera sido la
misma.

Cuando me diagnosticaron cáncer de mama, Lucía tenía 3 años y Paula 9 meses.
Los días posteriores al diagnóstico fueron días llenos de incertidumbre, días de no
saber, días grises y llenos de dudas. En esos días, de lo único que estaba plenamente
convencida era de dos cosas: mis hijas no iban a vivir al margen de esta experiencia y
no lo iban a hacer desde la angustia y la desesperación.

Mis hijas me acompañaron el día en que me dieron el diagnóstico de cáncer. Mis hijas
compartieron el momento en el que mi chico me rapó la cabeza. Mis hijas estaban
conmigo el primer día que salí a la calle con pañuelo. Mis hijas prepararon conmigo
el pastel con el que celebramos el final de las sesiones de quimioterapia. Mis hijas
estuvieron presentes en todos y cada uno de los momentos que el cáncer nos ha
obligado a vivir.

Ellas, junto a mi chico, han tenido un papel protagonista en esta historia. Me he
mostrado ante ellas segura y valiente, aceptando con entereza este revés que nos
daba la vida pero sin bajar la cabeza en ningún momento. He aprovechado esta
experiencia para enseñarles que la vida a veces puede jugarnos malas pasadas, pero
que siempre está en nuestra mano decidir cómo queremos vivir nuestra historia.














 Gracias Alma, muchas gracias por darme la oportunidad de rendirles tan bonito
homenaje a mis chicas. Gracias de todo corazón.



3 comentarios:

  1. Me gusto en su momento, pero despu'es de conoceros os veo con una luz especial. Besos

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  2. Ohhh Yolanda.... te acabo de conocer porque has participado en mi sorteo!! Soy Priscila de Inspiración de hoy... y sólo con leer esta entrada y ver tus fotos me has emocionado y de que manera!!! Si la suerte no hace que te toque mi álbum... me gustaría hacerte uno especial para que pudieras poner en él estas preciosas fotos!!!!
    Eres grande!!! Besos!!
    Priscila

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  3. Gracais a ti, Yolanda por compartir tu historia con nosotros y formar parte de ti!!!

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