Porque ante noticias como esta te das cuenta que aunque tu
melena ya luzca al viento, aunque te atiborres a frutos rojos, aunque la cúrcuma
sea una de tus mejores amigas, aunque no te saltes ni un solo martes tu sesión semanal
de yoga, aunque seas una superrunner que
sale a correr un mínimo de tres veces por semana, aunque hayas aprendido a escucharte,
aunque hayas eliminado los lácteos de tu dieta, aunque apagues el wifi cada
noche antes de irte a dormir, aunque evites las amistades tóxicas, aunque hayas
vuelto a retomar tu vida.Te das cuenta que en días como este y ante noticias como esta lo único que te alivia
es un: #mecagoenlaostiaputayentodoloquemeneacabrón
viernes, 25 de abril de 2014
miércoles, 12 de marzo de 2014
CANCIÓN OLVIDADA
Hace muchos muchos años había un chico, de lo más
interesante, que estaba completamente enamorado de una hermosa muchacha y para
demostrarle su amor le escribió una bonita canción.
La muchacha guardó la canción en una bonita caja y sin
saber, exactamente porque, se olvidó de ella.
Pasaron los años y una mañana de sábado mientras
intentaba poner orden en el trastero la encontró.
La canción decía así:
“Aunque a veces
resulta difícil quererte
y tenga la impresión de que nunca
voy a poder comprenderte
te conviertes en una
obsesión
Aunque piense que hay una vida más fácil
libre de esta pasión
que
me hace sentirme cada vez más frágil
por si me dices adiós
Aunque nunca me expliques oscuros pasajes
dejas a mi imaginación que divague con todo lujo de detalles
y que
me lleve al dolor
Aunque seas maestra en usar el silencio
como un buen atizador
sin mostrar más desprecio
que el no hacer aprecio
a mi desesperación
Me compensa
quererte con el alma
acariciar tu cara
Me compensa
tu cuerpo, tu mirada
mirarte acurrucada
Me compensa
dormir mientras me abrazas
sentir cada mañana
que estás cerca"
La bella dama no pudo dejar de sonreír en toda la semana y recordó porque un día lo dejó todo para pasar toda la vida a su lado.
#PorqueJuntosSomosInvencibles
martes, 4 de marzo de 2014
CUMPLIENDO PROMESAS
Hace un par de años hice una promesa, muchas gracias por sumarte a ella, #PorqueJuntosSomosInvencibles
lunes, 23 de diciembre de 2013
ESTAS NAVIDADES SÍ QUE MOLAN
El año pasado los Díaz Ferrer no tuvimos unas navidades
mágicas. No fueron días llenos de luz y de color. Lo intentamos, eso sí, pero
estábamos en pleno proceso “de reconstrucción".
Hacía escasas semanas que había terminado mi tratamiento
y de pronto las emociones, esas grandes olvidadas, hicieron acto de presencia.
Yo me había preparado para perder mi melena, para que me
chamuscaran la teta derecha, para no reconocerme en el espejo, para soportar el
hormigueo de las manos. Pero no me preparé para que mi vida no volviera a ser
la misma.
A lo largo de
todos los meses que duró mi tratamiento creía, llamadme ilusa, que el día que
terminara todo yo recuperaría mi vida en el mismo punto que estaba antes de ese
4 de enero del 2012. Evidentemente, no fue así.
Por eso las navidades pasadas no fueron las mejores. Estaba
en plena crisis, intentaba sonreír, estar pletórica por la victoria, celebrar
mi éxito pero era incapaz porque estaba elaborando el duelo de mi anterior yo.
Este año, sí, estas navidades sí que molan. Porque este año nos lo hemos currado. Este año los
Díaz Ferrer estamos pletóricos. Si el año 2012 fue un año de grandes
reflexiones, 2013 ha sido un año de “aposentamiento”, de un gran crecimiento personal.
Este año sí que ha marcado un punto de inflexión en
nuestra vida porque nos hemos dado cuenta que no necesitábamos retomar nuestra
vida en ningún punto, porque nuestra vida nunca se paralizó simplemente nos
obligaron a tomar un desvío.
Los Díaz Ferrer os deseamos unas muy felices fiestas y un
maravilloso año 2014 y SALUD, MUCHA SALUD PARA TODOS!!!
lunes, 16 de diciembre de 2013
CON DOS MESES DE RETRASO
El pasado 19 de octubre, con motivo del día contra el cáncer de mama tuve la oportunidad de colaborar escribiendo un artículo para un periódico local. Para mí fue un gran honor poder contribuir en ese día compartiendo mi experiencia.
Con un par de meses de retraso aquí os lo dejo y es que no me cansaré de repetir que la vida después de superar un cáncer es maravillosa y aunque me encantaría que los días tuvieran 36 horas, de momento, siguen teniendo sólo 24.
19 de octubre del 2013
"Hace unos días, mientras
preparaba la cena, escuché una conversación entre Lucía y mi marido. Lucía le
preguntaba “Papa, quant temps fa d’aquesta fotografia?”, mientras señalaba una
foto que tenemos en el comedor de casa. En ella se nos puede ver disfrutando de un suculento
arroz con garbanzos especialidad de la casa, uno de esos
platos por los que vendería mi alma
al diablo si fuera necesario.
En esa época acababa de
nacer Paula, nuestra segunda hija. Mi marido y yo habíamos organizado una
comida familiar para celebrar que éramos felices, que nuestro proyecto de futuro se
estaba materializando, que teníamos toda una vida por delante y un sinfín de
proyectos por iniciar. Una fotografía que condensa toda esa emoción y que
transmite la felicidad que sentíamos en esos momentos.
Mi marido contestó a su
pregunta “Dos
anys”
¡¡Aluciné!! Sólo han
pasado dos años des de que se tomó esa fotografía y tengo la sensación de que ha
pasado una década.
Cuando el 4 de enero de 2012, un día después
de mi 37 cumpleaños, me diagnosticaron cáncer de mama, mi mundo se paralizó.
Inevitablemente, una noticia de este calibre marca un punto de inflexión en la
vida de cualquier persona.
No me voy a andar
por las ramas, no es mi estilo. Un diagnóstico de cáncer es una verdadera
putada. Soy consciente de que no estoy siendo políticamente correcta, pero si
algo he aprendido durante estos dos años es a llamar a las cosas por su nombre.
Nadie está preparado
para recibir una noticia como ésta. Te puedes preparar
para cambiar de trabajo, para presentarte a unas oposiciones o incluso puedes
ser tan ingenua como para intentar prepararte para ser buena madre, pero jamás
estás preparada para tener cáncer.
Nadie está preparado
para que llegue ese día en el que de pronto, tu mundo se paraliza y tu estómago
se contrae. Ese instante que mueve los cimientos de todo aquello que llevas
años construyendo. Ese minuto en el que eres consciente de que no eres inmune y
que eres pequeña, muy pequeña, más pequeña de lo que imaginabas.
Nunca me ha gustado
dar consejos, posiblemente porque tampoco me gusta seguirlos, pero si algo he
aprendido también en estos meses, es que la vida no es lo que nos sucede, sino
cómo lo vivimos.
Dejar de buscar el porqué, centrarnos en el
cómo vamos a combatirlo, formar parte activa del tratamiento con una actitud
positiva, asumir que vamos a tener que enfrentarnos a una quimioterapia, saber
pedir ayuda a nuestra familia y amigos, contactar con asociaciones como
Oncolliga, que lleva años trabajando para atender a personas enfermas de cáncer
y a sus familiares. Debemos adelantarnos a los acontecimientos, aceptar que
vamos a quedarnos calvas, comprarnos pañuelos de colores, pintarnos nuestra
mejor sonrisa cada mañana, beber litros y litros de té verde, salir a la calle
con la cabeza bien alta, repetirnos cada día que somos fuertes y que vamos a
poder, vivir esta experiencia con la máxima naturalidad, no dejar al margen a
nuestros hijos y acompañarlos de la mejor manera posible para que saquen el
máximo partido de esta experiencia.
Ponernos música a todo volumen y cantar a pleno pulmón, bailar,
aprender a escucharnos, incorporar la cúrcuma en nuestro recetario, evitar los
pensamientos negativos y eliminar de nuestras vidas a las personas
tóxicas. No olvidar que en unos meses
todo habrá terminado y que esta etapa es un simple capítulo en nuestras vidas,
que la vida seguirá y que saldremos de ésta, que en unos meses seremos más
fuertes, más guapas y más valientes. Cuidar nuestras emociones, compartir
nuestros miedos, permitirnos el lujo de llorar, permitirnos el lujo de reír a
carcajada limpia y repetirnos una y mil veces que la vida no es esperar a que
la tormenta pase sino aprender a bailar bajo la lluvia.
Estas han sido algunas de las armas que
utilicé en mi particular lucha contra el cáncer. Éstas y mi blog http://bebiendolimonada.blogspot.com.es.
“Bebiendo limonada” nace de una enorme
necesidad de compartir aquello por lo que estaba pasando y de entender lo que
estaba sucediendo a mi alrededor.
A las pocas semanas de mi diagnóstico, una
mañana, mientras aguardaba en la sala de espera del cirujano que me iba a
operar, me invadió una enorme necesidad de escribir. Sin más, abrí mi bolso y
saqué mi recién estrenada agenda del 2012. Abrí por una hoja cualquiera y
empecé a escribir. Así de simple. Hacía tiempo que tenía en la cabeza la idea
de empezar a escribir un blog pero nunca encontraba ni el momento ni el tema
sobre el que centrarlo. Ese día en la sala de espera las piezas empezaron a
encajar y la idea de publicar un blog tomó sentido.
“Bebiendo limonada” es algo más que un blog.
Es mi diario de a bordo, mi cuaderno de viaje. Un diario en el que he ido
relatando sentimientos, sensaciones, reflexiones y emociones que he ido
sintiendo a lo largo de estos meses. Un blog que me ha dado la oportunidad de
abrirme al mundo y ponerme en contacto con otras personas que han pasado por
una situación parecida a la mía.
“Bebiendo limonada” es mi pequeña aportación
para mostrar al mundo como afronté un cáncer de mama".
jueves, 17 de octubre de 2013
UNA IMAGEN VALE MÁS QUE MIL PALABRAS
El 17 de octubre del 2012 publiqué esta entrada http://bebiendolimonada.blogspot.com.es/2012/10/las-lagrimas-que-sabes-llorar.html.
Hoy 17 de octubre del 2013 no voy a escribir nada porque una imagen vale más que mil palabras
Porque seguimos teniendo motivos para inflar globos de colores y seguir haciéndonos cosquillas.
Gracias Gala 274km, gracias por este regalo!!
Hoy 17 de octubre del 2013 no voy a escribir nada porque una imagen vale más que mil palabras
Porque seguimos teniendo motivos para inflar globos de colores y seguir haciéndonos cosquillas.
Gracias Gala 274km, gracias por este regalo!!
viernes, 20 de septiembre de 2013
YO NO NECESITABA TENER UN CÁNCER
Llevaba días con ganas de sentarme delante del ordenador
y asomarme por bebiendo limonada. Echaba de menos el sonido del teclado y esa
sensación de bienestar que siento al compartir algunos de mis pensamientos.
Prepararme un té verde con una pizca de jengibre (no hay
que perder las buenas costumbres), sentarme delante de una hoja en blanco y purgarme
el alma. Sí, esa es la definición que más se aproxima a lo que siento cuando
escribo.
Tenía ganas de explicaros que por aquí está todo de
maravilla, que me encuentro en la fase de “la vida es bella”. Que este mes de
septiembre pasé con éxito el segundo control rutinario. Que mis analíticas
están perfectas.
Deciros que tener un cáncer es una verdadera putada pero
la vida después del cáncer es una verdadera maravilla. Que tengo un montón de
proyectos en mente, que mi agenda está llena hasta el mes de diciembre, que
estoy exprimiendo al máximo este año, y que poco a poco estoy recuperando mi
equilibrio, mi vida.
Existe la absurda creencia que las personas que pasamos
un cáncer tendemos a poner nuestras vidas patas arriba una vez recuperadas. Como
si la enfermedad arrasara con todo lo que se encuentra por delante y fuera
necesario dar un giro de 180º a nuestra existencia.
Pues sinceramente, yo no necesitaba tener un cáncer para
saber que comparto mi vida con el chico de mis sueños. Para descubrir que vivo
con dos hadas maravillosas. Para saber que tengo la enorme suerte de dedicarme
a una profesión que me fascina y que me ofrece la posibilidad de conocer
verdaderos héroes y heroínas y poder llenarme de historias de vida fascinantes
dignas de ser compartidas con el resto del mundo. Para descubrir que no todos
definimos el concepto amistad del mismo modo.
Yo no necesitaba tener un cáncer para saber todas estas
cosas porque ya las sabía.
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